En la obra son las dos casas que no se hablan. Aquí son los dos negocios de Arturo Valdivieso, y el chiste es justo ese: una tuesta el café y la otra te lo prepara para llevar. Lo único que se enfrenta es el nombre.
La cafetería al paso. Calle San José 631, en el centro de Chiclayo. Es la casa del balcón: aquí el café sale en su vaso y la dona en su bolsa, y se pide en el mostrador o desde el celular. Lo suyo es que el café salga contigo.
La tostaduría. Es donde nace el café que pruebas en Capuleto, y desde donde se manda en bolsa a cualquier parte del país. Lo suyo es que el café salga de viaje.
No empezó como una cafetería con una tostaduría detrás: empezó al revés.
El grano que se muele en la barra de Capuleto es el mismo que se empaca en Montesco. No hay una calidad para el vaso y otra para la bolsa: es el mismo lote, tostado por la misma persona. Lo que cambia es cómo te lo llevas.