Una cafetería chica y al paso, en pleno centro. Entras, pides en el mostrador y sigues tu camino con la dona en su bolsa y el café en su vaso. Y si lo pides antes desde el celular, solo pasas a recogerlo.
El horario que ves aquí es el que tiene cargado la cafetería en su sistema. Si Arturo lo cambia, cambia esta página sola.
Si ya sabes lo que quieres, no hace falta esperar en el mostrador. Lo pides desde el celular, eliges a qué hora pasas y tu pedido sale de la barra a tu nombre. Lo confirma una persona, no un robot.